Crónica negra y anecdotario Volver al índice
 


Hisham II, desde el sabat contempla las revueltas de 1031 (dibujo de M. Sobrino). (Pulse en la imagen para ampliarla).

Córdoba, miércoles 7 de mayo de 822

Hoy tuvo lugar en la mezquita aljama la ceremonia de juramento de fidelidad a nuestro nuevo emir ‘Abd al-Rahman, hijo del difunto al-Hakam I, ¡que Alá se apiade de él! Tras recibir en el alcázar a los visires y dignatarios del Estado, que le han prestado su juramento, ‘Abd al-Rahman II se ha trasladado a su residencia, donde junto con su hermano al-Mugira, el heredero, recibió a otras personalidades. Después al-Mugira ha llegado a la gran mezquita a lomos de su caballo, ha entrado y se ha instalado junto al almimbar. Ante él ha desfilado el pueblo para rendirle pleitesía y prometer fidelidad y obediencia al nuevo emir y a su heredero ¡Alá les guarde muchos años! Así se ha desarrollado la primera parte de esta ceremonia en la mezquita, que durará aún varios días para que todo el pueblo pueda acudir.


Córdoba, 30 de noviembre de 1031

En estos días de decadencia y mal gobierno ha sucedido en Córdoba un hecho sin precedentes. Los enemigos del
califa Hisham III han incitado a las  gentes de Córdoba a la revuelta, y éstas han ocupado las calles y han saqueado una parte del alcázar. El califa Hisham se ha visto obligado a refugiarse en la mezquita aljama. Ha cruzado el sabat y se ha instalado con sus hijos y sus mujeres en la macsura. Cuando le han comunicado que el pueblo de Córdoba no le quería, ha declarado: «Ojalá me hallara cerca del mar y me arrojaseis a la masa de sus aguas, pues sería lo más llevadero para mi situación. Haced lo que queráis. Conservadme con mis hijos y mi familia». Durante la noche ha pedido a uno de los guardianes de la aljama que le llevase un poco de pan para aplacar el hambre de una de sus hijitas, y una lámpara. Se espera que en las próximas horas los visires tomen una decisión al respecto, aunque, de hecho, el califa ha sido ya depuesto, lo que representa el fin del califato cordobés.

 
Córdoba, año 1134

El viernes, poco después del mediodía, fue asesinado en la mezquita aljama el cadí de Córdoba, Ahmad ibn Jalab al-Tuyibí. Tras ello se interrumpió la oración y se produjo un tumulto en la mezquita; las gentes no sabían lo que pasaba y comenzaron a arremolinarse en torno de la macsura. La guardia almorávide tuvo que sacar sus armas para impedirles el acceso al interior del recinto, donde se encontraba todavía el emir Ibn Tashufín. Éste y su séquito salieron rápidamente por la puerta del sabat y volvieron al alcázar. Mientras tanto, el cadí era sacado en camilla de la mezquita, pero nada se pudo hacer por salvar su vida.


 

Noticias extraídas de IBN ‘IDÂRI
(m. en 1325), de su obra
al-Bayan al Mugrib.

Subir