Las mujeres en la mezquita Volver al índice
 
Las mujeres también acuden a la mezquita para la plegaria de los viernes a mediodía y a la que se celebra en las grandes fiestas religiosas. Según los ulemas y los alfaquíes, los sabios en materia de religión, no es recomendable que las filas de las mujeres y las de los hombres se mezclen. De acuerdo con la Tradición, el profeta Mahoma dijo: «Alejad el aliento de los hombres y de las mujeres». Por eso éstas suelen situarse detrás de los hombres. Así, en la mezquita cordobesa las mujeres rezaban en unos espacios reservados situados en las galerías del patio o en las naves extremas de la sala de oración.

Mujeres en la mezquita (dibujo de Miguel Sobrino). (Pulse en la imagen para ampliarla).

Para entrar utilizaban asimismo unas puertas determinadas. Seguramente esos lugares estaban acotados mediante celosías de madera, preservándolas de las miradas de los hombres. Esto hacía que dichos recintos fueran particularmente discretos por lo que también eran usados, cuando no estaban ocupados por ellas, para labores de enseñanza o de retiro espiritual.

Las mujeres en todo caso participaban activamente en la vida religiosa y cultural de la ciudad. Las de posición social más alta hacían numerosas obras piadosas, entre las que estaban la fundación de mezquitas de barrio, hospitales o escuelas. Había muchas dedicadas al estudio, incluso a la enseñanza, y a hacer copias del Corán, donando después los manuscritos a las mezquitas. Con frecuencia, tras la oración, las mujeres se acercaban hasta los cementerios para rezar sobre las tumbas de sus familiares.

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