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El Alcázar Genil
El palacio de este nombre que nos
ha llegado, situado junto a la ribera izquierda del Genil, es un
palacio nazarí del siglo XIV. En el siglo
XVI, el Alcázar Genil
era una frondosa huerta que tomo el nombre de Jardín de la Reina.
Estaba presidido por un pabellón real y fue propiedad de las reinas
nazaríes, de quienes pasó a los Reyes Católicos. Su conservación
hasta nuestros días es casi milagrosa.
Frente a la edificación existía una
alberca de enormes dimensiones (125 metros de largo por 28 de ancho)
en la que se celebraban juegos navales. En su cabecera había otro
estanque circular, bastante menos. Por su parte Navagiero a principios
del siglo XVI describe el Alcázar Genil con un gran estanque y
muchos arrayanes.
Por su disposición, que rompe con
el tradicional estilo de vivienda musulmana, por su belleza y por
su emplazamiento, en un lugar que entonces estaba lleno de jardines
y huertas, en plena vega granadina, fue muy celebrado por los poetas
y uno de los lugares de descanso de la corte nazarí, especialmente
del emir Muhammad V.
¡Qué bella es
tu alberca! El céfiro teje en ella
Cotas de malla, bajo los gallardetes de los árboles.
La murta la rodea con su oscuro bozo,
y todo el que ama el bozo la excusará.
Besa con la boca de las flores la mano de un califa,
Con cuya fluyente generosidad no le hará falta lluvia (...)
Ibn Zamrak
Casa del
Chapiz
Se encuentra dentro del recinto del
antiguo arrabal del Albaicín. Se trata de dos casas unidas que pertenecían
a dos moriscos de una misma familia. La construyo el morisco Lorenzo
el Chapiz sobre un palacio nazarí del siglo
XIV. La casa estuvo
formada por un gran patio rectangular con su alberca y dos pórticos
de cinco arcos en cada extremo.
Aparte de la nobleza de su traza, la
situación de su extenso jardín, desde el que se domina la Silla
del Moro, el Generalife y todo el conjunto alambreño, hacen que
la Casa del Chapiz reúna unas condiciones de belleza, perspectiva
y paz, casi únicas en la Granada actual.
Palacio de
Daralhorra
Debe su nombre al tratamiento honorífico
que recibían las princesas musulmanas, por lo que ha sido traducido
como Casa de la Sultana, de la Reina, o de la Señora.
Palacio construido
como fortaleza exterior en unas huertas pertenecientes al patrimonio
de la familia real nazarí que se asentaban sobre parte del primitivo
alcázar zirí.
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PALACIO DE DARAHLORRA. VISTA DEL CONJUNTO
DESDE EL MIRADOR
DE SAN CRISTÓBAL
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CASA DEL CHAPIZ. PATIO HACIA EL NORTE
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Su construcción es del siglo
XV. Siguiendo
el tradicional esquema de casa nazarí, es decir: un patio con su
alberca, en cuyos testeros había pórticos de tres arcos. En el lado
sur había una sala con un arco de entrada y otra en el norte, sala
ésta con dos alcobas en los extremos y un mirador en el centro.
Cuarto Real
de Santo Domingo
Formaba parte de la Huerta de la Almanjarra,
patrimonio de los reyes nazaríes, emplazada en el Arrabal de los
Alfareros.
En el Cuarto Real se observan dos características
importantes: se trata de una qubba o sala con techo cupulado
que, por su escasa superficie habitable, debía usarse más como pabellón
de descanso vinculado a un gran jardín-huerta que como residencia
permanente; se ubica dentro de una torre de la muralla exterior,
con excelentes vistas.
Dar al-Arusa
Está situado en la meseta que corona
el Cerro del Sol, a levante de la Alhambra, con cota 900 metros,
por lo que era el más elevado de los palacios granadinos.
Su nombre significa ‘Casa de la Esposa‘
o ‘de la Novia’. Aparece citado en documentos cristianos de fines
del siglo XV como Darlarosa, junto con el Generalife y los Alijares,
con motivo de obras financiadas por los Reyes Católicos, lo que
parece indicar que fue propiedad de la casa real nazarí.
El conjunto constaba de tres patios,
con funciones y tamaños diferentes, así como de un completo baño.
El patio principal tendría crujías en sus cuatro lados. En una primera
etapa debió ser cuadrado, quizás sin pórticos. Posteriormente, parece
que se convirtió en rectangular.
El trazado general del palacio, exento
en la cumbre de una colina, difiere bastante de lo normal en residencias
urbanas. La organización de su patio principal resulta confusa,
pues carece de la jerarquía de espacios típica de la arquitectura
nazarí. Sus salas principales se sitúan en los lados mayores del
mismo, en lugar de ocupar los menores, y la forma de éste también
es análoga, ya que la proporción entre longitud y anchura es mayor
de lo habitual.
La gran alberca de unos 35 por 7 metros,
situada en otro cerro a mayor cota, que conserva solamente tres
de sus lados, podría servir para suministrar agua a Dar al-Arusa y
a los jardines que tuviese alrededor.

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