|
Se
han conservado algunos de aquellos palacios construidos por los
almohades en el interior del recinto. Hoy se los conoce con el nombre
de Patio del Yeso, Patio de Crucero (o de Doña María de Padilla),
y Patio de la Casa de Contratación. Al igual que en períodos anteriores,
las estancias palatinas se organizaban en torno a un patio ajardinado,
con albercas y andenes dispuestos en forma de cruz, lo que se llama
Patio de crucero.
El Patio del Yeso apenas conserva
las estancias del antiguo palacio almohade que se disponían a su
alrededor. Del ala occidental únicamente quedan restos del arco
de acceso, tras el cual se levantó más tarde la Sala de la Justicia,
remozada en el siglo XIV. El pórtico meridional, el mejor conservado,
consiste en un gran arco central de lambrequines flanqueado por
otros tres menores y rematados con paños de sebka calada.
Tras él se dispone una sala rectangular con sendas alhanías en los
extremos. En cuanto al lado norte, sólo subsisten tres arcos de
herradura enmarcados por un alfiz, con decoración pintada en origen,
y sobre ellos tres pequeños vanos de ventilación. En el centro del
patio hay una alberca que conserva en su fondo restos de la primitiva,
más larga y estrecha que la actual. En cuanto a la jardinería actual,
es moderna.
El Patio de Crucero, también conocido como
Patio de Doña María
de Padilla, fue transformado por Alfonso X el Sabio. En 1755, debido
a los daños sufridos tras el terremoto de Lisboa, su estructura,
dispuesta en dos niveles, fue macizada.
Durante la década de 1990
se fue recuperado para el estudio arqueológico, lo que permitió
conocer la planta original del patio almohade. Se trata de una
solución plenamente original, un ejemplo sin paralelos conocidos en
Al Ándalus
o el Magreb, ni por su estructura ni por su tamaño. Este patio tiene
unos 47 x 34 m y, por lo tanto, era también el mayor de los palacios
que integraban el Alcázar almohade de Sevilla. Según los estudios
publicados por A. Almagro, disponía de un andén perimetral a la
altura de los salones, situados éstos en los lados norte y sur,
y de un jardín de crucero rehundido respecto a aquél, a 4,70 m
de profundidad. Desde los andenes perimetrales, no muy anchos, se
podía acceder al jardín inferior a través de unas escaleras situadas
en los lados norte y sur. El gran rectángulo del jardín se dividía
en cuatro partes mediante dos andenes que se cruzaban en el centro
y que albergaban albercas y rías, o canales, al igual que sucede
en el Palacio Badi‘ de Marrakech (construido entre 1578 y
1603). Cada cuartel del mismo probablemente volvía a subdividirse
en otros cuatro arriates. En el centro del jardín pudo haber una
gran fuente o bien un quiosco, o pabellón, como el que existió en
el jardín excavado en el Alcázar Menor (Convento de Santa
Clara) de Murcia, construido en época de Ibn Mardanis (mediados
del siglo XII), o los que citan los textos.
La profundidad a la que se sitúa el
jardín respecto a los andenes y salones responde a un tipo de jardín
excepcional si nos atenemos a lo conservado en el Occidente Islámico.
Parece tener más que ver, salvando las distancias, con los sirdab
construidos en los palacios abbasíes de Samarra (Iraq). Esos sirdab
eran estructuras de planta circular con una serie de estancias subterráneas
abiertas hacia una gran alberca y jardín central que permitían guarecerse
del calor y disfrutar de un ambiente fresco y húmedo en el verano.
Alfonso X transformó el palacio y
construyó un andén central apoyado en una estructura abovedada,
que permitía una comunicación directa entre el Salón norte y el
Salón sur —usados ambos como espacios protocolarios— sin necesidad
de utilizar los estrechos andenes perimetrales o de
bajar al jardín.
|

ALCÁZAR DE
SEVILLA. PATIO DE LA CASA
DE CONTRATACIÓN. PÓRTICO MERIDIONAL
|
|
 |
|

SEVILLA. PLANTA DE LOS REALES ALCÁZARES.
CROQUIS DE
RAFAEL MANZANO: 1. PATIO DE LA MONTERÍA, RESTOS
TAIFAS; 2. PATIO DE LA CASA DE
CONTRATACIÓN, RESTOS
TAIFAS; 3. PATIO
DEL YESO; 4. PATIO DE CRUCERO O «DE
MARÍA
DE PADILLA»; 5. PATIO DE LA CASA DE CONTRATACIÓN;
6. PATIO DE LA MONTERÍA, RESTOS ALMOHADES
|
El Patio de la Casa de Contratación,
actual sede de la Consejería de Obras Públicas y Urbanismo de la
Junta de Andalucía, tiene planta rectangular de 38 x 22 m. Estaba
flanqueado en los lados norte y sur por sendos pórticos y sus correspondientes
salones alargados con alhanías en los extremos.
Sólo de la arquería
sur han pervivido restos suficientes (paneles de sebka calados)
para hacer una reconstrucción fidedigna. El jardín responde al tipo
de crucero, con un andén perimetral y dos andenes que se cruzan
en el centro. En los cuatro brazos de éstos se disponen albercas
rectangulares comunicadas entre sí y con la alberca central, de
forma circular y provista de una fuente, quizá con surtidor. Los
muros de todas ellas estaban pintados con diversos motivos geométricos
y vegetales. En los cuarteles rehundidos se hallaban los arriates
del jardín, delimitados por unos muros bellamente articulados mediante
arquillos ciegos en los que se pintaron puertas de madera a modo
de trampantojo. Los estudios del polen sólo han concluido en la
existencia de frutales a lo largo de diversos períodos de ocupación.
En los extremos norte y sur del patio,
los arqueólogos encontraron asimismo los restos de un patio anterior
(sendas albercas y parte de los jardines rehundidos), construido
en época taifa pero reutilizado por los almohades, fecha a la que
corresponden las pinturas halladas en los muros de unos primeros
arriates. Las pinturas murales muestran arquillos lobulados entrecruzados
que apoyan en columnas de fustes policromos.
En el llamado Patio de la Montería
se encontraron los cimientos del patio de uno de los palacios almohades
en unas excavaciones realizadas en la década de 1990-2000. Corresponde
a un tipo singular, más próximo al ya citado Patio de Crucero que
al de la Casa de Contratación; es de planta cuadrangular (16,7 x
18 m), con un andén perimetral de 1,40 m (de tan sólo 0,50 en el
lado norte), y tiene un jardín rehundido a 1,50 m de profundidad.
Escaleras de cinco peldaños en el centro de cada lado daban acceso
al jardín desde los andenes. Las cañerías indican la existencia
de una taza de fuente en su centro. Otra peculiaridad de este patio
es la ausencia de albercas; un canalillo discurría en paralelo al
andén perimetral, alimentado por tuberías de plomo, para regar los
arriates inferiores, donde debieron cultivarse árboles frutales.
Se trata de una variante del jardín de crucero, similar al encontrado
en el Palacio de Mañara en la propia Sevilla o al palacio almorávide
de Ibn Yusuf excavado de Marrakech.
Todos estos jardines fueron reutilizados
y transformados, poco después de la conquista cristiana, por los
reyes castellanos que habitaron en el Alcázar, en especial por Alfonso
X y Pedro I. De esa primera etapa cristiana se han hallado restos
de un jardín en el Patio de las Doncellas, el cual también tiene
los arriates rehundidos y sus muros decorados con arquillos entrecruzados.

|