«Ni siquiera el personaje principal, el coronel Aureliano
Buendía, llega a comprender que el secreto de una buena vejez no es otra cosa que
un pacto honrado con la soledad, porque es la voz del autor quien enuncia este
comentario, y no el personaje (...) Acaso sea Amaranta quien ante la muerte realiza esa
moderación de las expectativas y la templanza hacia sí misma (...) La ya inconmensurable
comprensión de lo que es la soledad la lleva con tranquila disposición a aceptar el
propio destino (p. 238 y ss.) ¿Nos hallamos ante una reminiscencia de Séneca? ¿O se
trata acaso de esa sabiduría que sólo llega (y sólo tiene sentido) en la vejez?»
Gustav Siebenmann. «Fabulación
sobre lo fabuloso. Acerca de
Gabriel García Márquez», en Ensayos de literatura
hispanoamericana, Madrid: Taurus, 1988, p. 287.
«En la más famosa de las novelas hasta hoy
escritas por Gabriel García Márquez, la soledad y la nostalgia son dos temas
importantísimos, pero que actúan en forma diferente según se trate de los personajes
masculinos o femeninos. En los hombres, la soledad y la nostalgia llegan de improviso con
el amor, no así en el caso de las mujeres en que, sobre todo la soledad desempeña un
papel mucho más complejo, un elemento constitutivo del juego (...) Los tipos de soledad
entre los Buendía constituyen pues un sistema triangular bastante evidente.»
Alfredo Bryce Echenique. «Universo
femenino o de nostalgia»,
en El Mundo, La Esfera, Madrid (18 julio 1992), p. 7.