«Cuando Neil Armstrong desembarcó en la
superficie lunar, hace ahora once años, el animador de la televisión exclamó
emocionado: Por primera vez en la historia, el hombre ha puesto un pie en la
Luna. Un niño que estaba con nosotros, y que había seguido con ansiedad los
pormenores del desembarco, gritó sorprendido:
¿Pero es la primera vez? ¡Qué tontería!»
Gabriel García Márquez. «25 000
millones de kilómetros cuadrados
sin una sola flor» en Notas de Prensa, 1980-1984,
Madrid: Mondadori, 1991, p. 50.
«Nadie volvió a acordarse del perro que habían recogido
en la vereda, y que andaba por ahí, restableciéndose de sus mataduras, hasta que el
ordenanza encargado de la comida cayó en la cuenta de que no tenía nombre. Lo habían
bañado con ácido fénico, lo perfumaron con polvos de recién nacido, pero ni aun así
consiguieron aliviarle la catadura perdularia y la peste de la sarna. El general estaba
tomando el fresco en la proa cuando José Palacios se lo llevó a rastras.
¿Que nombre le pondremos?, le preguntó.
El general no lo pensó siquiera.
Bolívar, dijo.»
Gabriel García Márquez. El
general en su laberinto,
Madrid: Mondadori, 1989, p. 107.
Acerca de la historia en García Márquez
«Los años setenta vieron el principio del fin de las
utopías construidas en la década precedente. Las difíciles circunstancias políticas y
económicas, y tal vez el agotamiento de las fórmulas literarias de los años anteriores,
determinaron un proceso que paulatinamente llevó a los narradores a enfrentarse con la
realidad de América Latina, a abandonar el mito para acercarse a la historia, no sin
dejar en evidencia que la fantasía podía ser utilizada también para ocultar las
carencias y justificar las derrotas.»
Teodosio Fernández. «García
Márquez, mito e historia de nuestro tiempo» en GGM, Testimonio sobre su vida, ensayos
sobre su obra, Bogotá: Siglo del Hombre Editores, 1992, p. 108.
«En 1946 Luis Eduardo Nieto Arteta criticaba el estado de
la historia colombiana (...) Casi medio siglo más tarde, Gabriel García Márquez ha
querido, al parecer, reabrir el debate: Nos han escrito y oficializado una versión
complaciente de la historia, expresó el Nobel (...) En una entrevista con María
Elena Samper (Semana, 14 de marzo de 1989) que coincidió con el lanzamiento de El
general en su laberinto, García Márquez expresó que lo único que sé es que
no sabemos historia de Colombia.»
«...García Márquez: los hechos históricos afectaron su
vida y su vocación en la medida en que las personas más importantes de su infancia
fueron protagonistas, testigos o víctimas de esos sucesos, y en la medida en que estos
factores determinantes del destino de su familia y de su pueblo, lo fueron también de su
propia vida (...) Como la familia Buendía sintetiza y refleja a Macondo, Macondo
sintetiza y refleja (al tiempo que niega) a la realidad real: su historia condensa la
historia humana, los estadios por los que atraviesa corresponden, en sus grandes
lineamientos, a los de cualquier sociedad...»
Eduardo Posada Carbó. «Usos y
abusos de la Historia. Divergencias con anotaciones de García Márquez» en El Tiempo,
Lecturas Dominicales, Bogotá (15 enero 1995), pp. 8-9.