Sería fácil decir
que el respeto, el placer o el reconocimiento han sido el motor del trabajo realizado.
Todo ello es cierto en cuanto muestra la forma, aunque la verdadera causa es el afán del
Centro Virtual Cervantes por acercar las letras mejor diseñadas en español a cualquier
lector que tenga el deseo de disfrutarlas.
Así de sencillo surge el sentido cuando es tan
claro. El sentimiento quizás andaba antes contorneándose alrededor; dejarlo para
después es sólo una fórmula para que sea lo que quede abrazado a la memoria, único
sentido que tiene la costumbre de permanecer, intentando además que permanezcan otros.
Respetando las tres figuras mencionadas
sentido, sentimiento
y memoria, hemos tratado de configurar una estructura sencilla que abarcara
contenidos y trayectoria de la obra de Gabriel García Márquez, de significado inmenso en
la dignidad de las letras hispánicas.
El corpus del monográfico se ha estructurado
siguiendo las complicadas fórmulas de la sencillez, dentro del espíritu cultural
divulgativo que ha venido trazando el Centro Virtual Cervantes. De tal manera, hemos
realizado diversas presentaciones y estudios genéricos, otros parciales, fichas de las
obras, entrevistas y artículos específicos articulados en función de las cuatro facetas
literarias representativas del autor: novela, cuento, periodismo y cinematografía. Hemos
dedicado otros apartados a mostrar el entorno, la biografía y una extensa bibliografía,
completando el trabajo con una selección de imágenes del autor y de las ediciones más
relevantes de sus libros.
Hemos querido destacar, por encima de galardones,
estadística y etiquetas, el valor unificador y de recopilación estética e ideológica
que la obra de García Márquez significa, tanto por la extensión continental afectada y
la cantidad de escritores implicados como por la intensidad y repercusión del proceso.
El sentimiento que ha decidido permanecer una vez
fechadas las páginas se caracteriza por su amplitud. De muchas maneras, cada lectura de
las páginas de García Márquez nos hace ensanchar, nos alarga, nos tira de aquellos
trozos de nosotros que no tienen medida. Y notamos que nos sienta bien el cambio.
Ese es el sentimiento que hemos intentado
transmitir. Para intentarlo hemos recurrido a presagios, brujería e intuiciones. Además,
no nos ha quedado más remedio que añadir el trabajo, aunque afortunadamente avalado por
la honestidad de quienes creímos que sabrían explicarlo de la mejor manera. Lo hicieron,
en diferentes parcelas y artículos específicos.