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Cinematografías de la semejanza

Lenguajes



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El hecho de que compartamos la misma lengua hace de Latinoamérica un mercado natural para el cine español. Allá se han exhibido todas mis películas, y estoy seguro de que se han entendido muchísimo mejor que en los países anglosajones.Y ello ocurre por una sencilla razón: en mi cine la lengua resulta fundamental, pues caracterizo a los personajes a través de su modo de hablar. Así, mientras que el público de Perú, Argentina o México habrá comprendido mis películas en su totalidad, los espectadores alemanes sólo habrán alcanzado a entender un treinta por ciento. No obstante, aquí conviene matizar. En definitiva, todo depende del interés prioritario: si lo que interesa es ganar muchísimo dinero, cabe atender a un gran productor español cuando apunta que Iberoamérica no es el mejor mercado económico. Pero si el interés no pasa exclusivamente por lo financiero, es imposible desatender el nexo importantísimo que componen el idioma y otras identificaciones culturales.

En lo que concierne a mis películas, diré que están hechas para ser vistas por un público amplio y no sólo para que recauden dinero en todas partes. Por ejemplo, en el ámbito del cine, Italia es un mercado más potente que Argentina, pero a mí me encanta que el público argentino vea y entienda mi obra. Ni que decir tiene que, dejando aparte las semejanzas, también hay muchas diferencias culturales entre España y los países iberoamericanos. No obstante, se trata de peculiaridades que es posible comprender y que nos enriquecen mutuamente. Así sucede, por poner un caso cercano, con la faceta puramente mexicana del director Guillermo del Toro.

Hace tiempo ya que conocí a Guillermo. Fue en el Festival de Cine de Miami. Durante uno de los pases, tuve la oportunidad de ver Cronos, y como la película me gustó mucho, me acerqué a felicitarle por su labor. Recuerdo que aquel día le hice un ofrecimiento, muy general y también muy ambiguo. Le vine a plantear que nosotros éramos dueños de una pequeña casa de producción que le podía ser de ayuda en caso de que así lo necesitara. Siete años después, él me tomó la palabra. Su propuesta giraba en torno a lo que aún era un primer tratamiento del guión, donde abordaba cuestiones terroríficas pero desde un punto de vista muy especial. Finalmente, todo ello ha desembocado en el proyecto de El espinazo del diablo.

 

[Pedro Almodóvar es el director de cine español más reconocido y premiado
internacionalmente. Las declaraciones aquí citadas fueron recogidas
el 18 de abril de 2001, durante la presentación del filme
El espinazo del diablo,
de Guillermo del Toro. Parte de dicha grabación fue previamente transcrita
y publicada en la revista
Cuadernos Hispanoamericanos, n.º 617, en noviembre de 2001.]

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