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Nacido en Madrid el 18 de enero de 1955, Fernando Trueba
estudió Ciencias de la Imagen en la Facultad de Ciencias de la Información de la
Universidad Complutense de Madrid. De su afición al cine, muy temprana, procede una
fértil relación con el mundo del crítica, plasmada en sus artículos y asimismo en la
revista Casablanca, de la cual fue fundador. Por su talante e inclinación
personal, Trueba era un cineasta en ciernes, y así quedó de manifiesto en los
cortometrajes que rodó a partir de 1974.
En 1980 llegó a las pantallas españolas su primer
largometraje, Ópera prima, ubicada por los comentaristas en el ámbito de la nueva
comedia madrileña, corriente en la cual también participó el director Fernando
Colomo. Depurando su estilo con la misma devoción y meticulosidad que había demostrado
en su faceta de crítico, Trueba enriqueció la comedia española con un título de
indudable encanto, El año de las luces (1986). Luego, con otras ambiciones,
reveló su gusto por el misterio en El sueño del mono loco (1989), película
protagonizada por Jeff Goldblum e inspirada en la novela homónima de Christopher Frank.
Por estas fechas, la categoría central de su cine aún era
la comedia, y así quedó de manifiesto en dos teleseries que produjo: La mujer de tu
vida y El peor programa de la semana. En esa faceta de promotor, también
impulsó un largometraje de Fernando Colomo, Miss
Caribe (1988), rodado en diversas localizaciones iberoamericanas. Con libreto de
Colomo, Trueba y Carmen Rico, el filme narraba en clave cómica la historia de Alejandra,
una maestra valenciana que hereda de su padre un galeón, en tránsito por los ríos
caribeños. Cuando la heredera sube a bordo, descubre que el barco está tripulado por un
grupo de jóvenes mundanas, que ofrecen a su clientela favores de amor. A partir de ahí,
Alejandra vive una aventura tropical que, jugando con los tópicos, invoca las esencias de
la buena vida. Esta imagen feliz probablemente coincidió con la pasión americana de
Trueba, buen aficionado a la cultura literaria y musical de las Américas.
El Oscar a la Mejor Película Extranjera, ganado por el
cineasta gracias a Belle époque (1992), le permitió filmar un proyecto en Estados
Unidos, Two much (1995), según la novela de Donald E. Westlake. En esta
oportunidad, los personajes iberoamericanos reaparecían en su cine, en concreto la
comunidad latina de Miami. Tras esta producción, interpretada por Antonio Banderas y Melanie Griffith, Trueba volvió sus ojos
a la vieja Europa. En 1998 estrenaba La niña de tus ojos, donde se
narraba la peripecia tragicómica de un grupo de actores españoles que rueda un filme
folclórico en Berlín, durante la guerra civil, invitado por las autoridades nazis.
En 1997 Fernando Trueba editó un Diccionario de
Jazz Latino, consagrado al estilo musical que prefiere, y que tanto se vincula al
rico mestizaje de ciudades como Miami. Por las mismas fechas, comenzó a organizar el
rodaje de Calle 54, película documental sobre esa variedad del jazz, que
fue filmada en Estocolmo, San Juan de Puerto Rico, La Habana, Nueva York y Cádiz.
Definición indudable del encuentro entre sonidos y sentimientos del norte y el sur del
continente, el largometraje de Trueba, tan febril y cargado de talento, contaba en su
equipo artístico con músicos de la talla de Paquito DRivera, Eliane Elías, Chano
Domínguez, Jerry González, Gato Barbieri, Tito Puente, Chucho Valdés, Chico
OFarril, Bebo Valdés, Israel López Cachao, Patato Valdés y Orlando Puntilla
Ríos.
Tras esta experiencia musical, el realizador llevó a la
Mostra de Cine Latinoamericano de Lleida otro documental, La Cara B, donde se
incluían materiales no empleados en el montaje definitivo de Calle 54.
En 2002, Trueba estrenó un nuevo largometraje, El
embrujo de Shanghai, inspirado en la novela homónima de Juan Marsé. |
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