| San Isidoro de Sevilla: sus reliquias |
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Escritor y doctor de la iglesia, murió en Sevilla en el año 636. Fue educado
por su hermano san Leandro, metropolitano de Sevilla, al que sucedió en la sede en el
601. En el 619 presidió el Segundo concilio de Sevilla, y en el 633 el Cuarto de Toledo,
en el que se unificó la disciplina litúrgica de España.El saber de san Isidoro abarcó todas las ramas: entre sus libros destaca la que podría ser denominada la primera Summa Teológica, Las Etimologías, que consta de veinte libros. Aunque el obispo de Sevilla carece de originalidad en sus obras, ya que en realidad son compilaciones de textos más antiguos, aprovecha para ellas las fuentes más diversas, tanto de carácter eclesiástico como pagano. Su estilo es claro y sencillo, revelando así grandes dotes de pedagogía. Su importancia radica en la difusión que alcanzaron. Se realizó así la incalculable labor de transmisión del saber, cuya influencia alcanzó a toda la cristiandad de la Alta Edad Media. En cuanto a sus reliquias, la historia es la siguiente: en 1063, el rey Fernando I guerreó por tierras de Badajoz y Sevilla, e hizo tributario suyo al reyezuelo taifa. De él consigue la entrega de las reliquias de santa Justa, pero cuando su embajada (en la que se encontraban personajes famosos como Ordoño, obispo de Astorga, y Alvito, obispo de León, que muere en el camino de regreso) va a recogerlas, es imposible encontrarlas. A cambio, y gracias a una revelación que el obispo de León tiene durante el sueño, milagrosamente hallan los despojos de san Isidoro. El camino elegido hacia León es la Vía de la Plata. Cerca ya de León, y metidos en tierras pantanosas, los caballos no pueden avanzar. Les tapan los ojos y salen adelante: los que conducían las reliquias de Alvito, se dirigen hacia la catedral de León, los de san Isidoro hacia la recién construida iglesia de San Juan, que desde entonces se llamará de san Isidoro. El traslado de las reliquias de san Isidoro desde Sevilla hasta León está documentado en diversas fuentes: entre otras, la Crónica Silense (principios del siglo XII), la Najerense (segunda mitad del mismo siglo) o Los Milagros de San Isidoro, libro escrito por el religioso leonés Lucas de Tuy (siglo XIII).. |
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