| Pórtico occidental | ![]() |
La
composición original sobre todo en el cuerpo alto está en parte enmascarada
por las reformas del siglo XVI y las restauraciones del XIX. Desprovista de adherencias,
tal como fue concebida debía de contar con un rosetón y cuatro ventanas enmarcadas por
ojiva, que hace las veces de arco de descarga, según modelos del Norte de Francia.Una particularidad que no está presente en las catedrales francesas de Reims y Amiens, con las que se relaciona la obra castellana, es el hecho de que las torres que flanquean esta fachada occidental no se levantan sobre los últimos tramos de las naves laterales, sino que son independientes (sus plantas bajas se abren como capillas al interior de la iglesia). El cuerpo inferior se organiza con una triple portada. En
la puerta central el programa iconográfico está dedicado al Juicio Final. Como es
habitual, preside la composición Cristo en majestad con los brazos levantados, mostrando
los estigmas; a los lados se dispusieron ángeles que sostienen los símbolos de la
Pasión y, en ambos extremos, las imágenes de la Virgen y san Juan, arrodillados como
intercesores.
En el dintel se desarrolla la tradicional Psicostasis
(pesaje de las almas), con san Miguel en el centro entre los elegidos (a su derecha) y los
condenados (a su izquierda). Si los primeros esperan que san Pedro los reciba disfrutando
de una fiesta mundana animada por ángeles músicos, los segundos son arrojados a calderas
o devorados por seres monstruosos. Todo ello lo realizaron maestros que conocían la
escultura de distintos talleres franceses (sobre todo del entorno de París), y próximos
también a los que trabajaron en la puerta
de la Coronería de la catedral de Burgos.
El parteluz estaba presidido por la imagen de la Virgen
Blanca (la figura original se conserva hoy en una capilla de la girola), tipo
iconográfico que muestra a la Virgen con el Niño, de pie sobre el dragón (en alusión a
su condición de nueva Eva) y por tanto corredentora.
A la nave del evangelio corresponde la puerta de San Juan
(por las escenas de la vida de San Juan Bautista representadas en la arquivolta central),
donde los maestros góticos desarrollaron un ciclo sobre la Infancia de Cristo, de fuerte
sentido narrativo, inspirado en los evangelios apócrifos.
A la nave de la epístola se abre la puerta de San
Francisco, soporte de un programa en relación con la Muerte y Coronación de la Virgen.
En el dintel, los apóstoles introducen en el féretro el cuerpo de María y Cristo recoge
su alma. La Virgen y Dios Padre se esculpieron en el registro central; dos ángeles
coronan a la Virgen desde el registro superior. La composición se relaciona con la
fachada oeste de Notre Dame de París, aunque el estilo está más próximo a los maestros
de Amiens.
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