San Millán de la Cogolla Monasterios (Yuso y Suso) |
![]() |
|
El monasterio de San Millán de la Cogolla fue uno de los centros espirituales
más importantes de Castilla. Constituido a partir de un eremitorio rupestre y de la
aureola mística de Millán, verdadero aglutinador de la primitiva comunidad monástica,
su primer asentamiento se conoció como de Suso («arriba»). Con el apoyo de los monarcas
navarros primero y castellano-leoneses después, se constituyó en el primer santuario de
peregrinación de la comarca. La fama de los milagros realizados por el santo-patrón
creció con el tiempo y muchos peregrinos, cuyo destino final era Compostela, se desviaban
de su itinerario para venerar sus reliquias.A mediados del siglo XI la importancia de la institución era muy
considerable y la comunidad había aumentado de tal modo que fue necesario el traslado a
un nuevo edificio realizado en el fondo del valle: el llamado monasterio de Yuso, del cual
no se conserva su iglesia primitiva y su claustro, románicos ambos; su nave gótica es de
finales del siglo XV y su claustro, muy amplio, es gótico en su parte inferior y
clasicista en la superior; tiene grandes medios puntos en los que el pintor José Vexes
trazó en el XVIII episodios de la vida de San Millán. En este periodo uno de sus monjes,
el futuro Santo Domingo, fue colocado a la cabeza del monasterio castellano de Silos. Este
esplendor se tradujo en el desarrollo de una importante actividad del escritorio monástico, algunas de cuyas producciones han
llegado hasta nosotros. Asimismo, se financió la realización de un arca de marfil para
dignificar las reliquias del santo trasladadas al nuevo templo. A esta arca se sumó otra
antes de que acabara el siglo, la de San Felices. Ambas fueron descompuestas y las piezas
que no se perdieron, los llamados marfiles, se
encuentran dispersas en distintas ciudades del mundo. Entre las producciones posteriores
destaca la realización una nueva sepultura a San Millán
a comienzos del siglo XIII. En esta misma centuria es notable la presencia entre sus
muros, como notario del abad, de un personaje clave para nuestra cultura: Gonzalo de Berceo.
La iglesia del monasterio de Suso pertenece a la
primera época del monasterio y fue construida con un estilo prerrománico. Al igual que
el templo inferior de San Juan de la
Peña, presenta planta de dos naves separadas por un intercolumnio de arcos de
herradura. En época posterior fue ampliada hacia occidente con arcos de medio punto. La
nave septentrional comunica con el eremitorio, mientas que en la meridional se dispone un
pórtico en el que se conservan algunos sepulcros sobre los cuales, en el siglo XVI, se
fundamentó la Leyenda de los siete infantes de Lara.
|
||||||||||||
| Portada del CVC | Centro
Virtual Cervantes |