|
El emigrado Leonardo Buñuel, ferretero y
comerciante de armas en Cuba, regresa a la localidad turolense de Calanda, poco antes de
la independencia de aquella colonia española. Tiene cuarenta y tres años cuando se casa
con María Portolés, una jovencita de diecisiete. El 22 de febrero de 1900 nace Luis, el
primogénito de siete hermanos. Su infancia y adolescencia transcurren entre el pueblo
natal y Zaragoza, en el ambiente de una familia acomodada y de una educación de extrema
religiosidad en las aulas de los jesuitas.
Las festividades populares, la Semana Santa
calandina al son del redoble de tambores y los tañidos de campanas, un teatro de
marionetas en el granero familiar, la pasión por las armas, los primeros encuentros con
la muerte, los carnuzos (la carroña), el afecto por los más variopintos
animales, los disfraces y la sorpresa misma de la calle, le deparan algunas de las
imágenes y sensaciones que quedarán grabadas en su memoria
y en sus películas.
CON LAS PALABRAS DE LUIS BUÑUEL, MI ÚLTIMO SUSPIRO, Y DE JEANNE RUCAR, MEMORIAS
DE UNA MUJER SIN PIANO, SE RECONSTRUYEN EN ESTAS PÁGINAS LA VIDA Y LA OBRA DEL
CINEASTA ESPAÑOL.
|
|