el centenario del
nacimiento de Luis Buñuel. Este proyecto se inició en asociación con los Institutos
Cervantes de Tolouse y París, que presentarán paralelamente una exposición informativa
además de la presente publicación, que incluye testimonios y documentos inéditos
relativos a la carrera de Buñuel como cineasta.
Por lo tanto, Buñuel ocupa este año un
lugar de honor en el Centre Pompidou: efectivamente, y por primera vez en la
historia del Museo Nacional de Arte Moderno, una sala del museo de entre las
dedicadas al surrealismo se consagra por entero al cine y a un cineasta, Luis
Buñuel. Prácticamente imposible de ver durante casi cincuenta años, y reconocida hoy
día universalmente como una de las obras maestras de la historia del cine y piedra
angular del edificio buñueliano, La edad de oro (1930), cuyo negativo entró a
formar parte de la colección del Centre Pompidou a través de una dación y que
fue restaurado en 1993, se proyecta así para los visitantes del Museo Nacional de Arte
Moderno en una sala especialmente acondicionada.
Quiero mostrar aquí mi agradecimiento a la
Sala de Arte y Exposiciones de la República Federal de Alemania en Bonn y al Fondo
Buñuel de París por su contribución especialmente valiosa, así como a Jean-Michel
Bouhours, conservador del Museo Nacional de Arte Moderno, que se ha hecho cargo de
este acontecimiento.
Celebrar a Buñuel es, evidentemente,
rendir homenaje a uno de los mayores cineastas del siglo que termina; es también dar
cuenta, a través de una obra inmensa que nunca abandonó realmente el Surrealismo, de la
importancia de lo maravilloso y de los sueños en la cultura del siglo XX.
Jean-Jacques Aillagon
Presidente del Centre Pompidou |