Centro Virtual Cervantes

Actos culturalesNombres propios

Borges 100 años

InicioEnviar comentarios


Borges y España

Borges y el Quijote

por Luis Alberto de Cuenca

La atmósfera de ensueño que rodea algunos episodios del Quijote desmiente el carácter realista de la novela. En todo caso, habrá que hablar de realismo mágico, sobre todo en la segunda parte, en la que engaño y desengaño se superponen como categorías conceptuales, precipitando un texto con vocación renacentista en el abismo sin fronteras del Barroco. Borges y Pierre Menard asisten divertidos a la metamorfosis, que se ubica en un laberinto donde todo es posible, con tal que se sitúe dentro de los límites del lenguaje. Reescribir el Quijote es la tarea de la literatura a partir de 1605, cuando el milagro se hizo cuerpo por obra y gracia de la imprenta. Un monstruo de las letras como Borges no podía permanecer insensible ante las creaciones de Cervantes; muchas de las virtudes y algunos de los defectos que caracterizaban al ingenioso hidalgo manchego se reflejan en el escéptico y sarcástico narrador argentino. Por otra parte, en el Quijote, y también en algunas de las Novelas ejemplares, aún puede vislumbrarse al fondo, más allá de las alambradas de la literatura escrita, un resto de oralidad libre, gozosa y primigenia; lo mismo ocurre en la poesía de Borges. No resulta posible imaginar la historia de la narrativa mundial, la que conduce a Stevenson y Kafka desde el Satiricón y la Historia de Genji, sin esa máquina de sueños que es el Quijote cervantino. Borges lo supo desde siempre: por eso escribió «Pierre Menard, autor del Quijote».


 

AnteriorSubirSiguiente


| Borges, Argentina y España |

| Portada del CVC |
| Obras de referencia | Actos culturales | Foros | Aula de lengua | Oteador |
| Rinconete | El trujamán |

| Enviar comentarios |

Centro Virtual Cervantes
© Instituto Cervantes (España), 1999-. Reservados todos los derechos.