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Las
herramientas del Homo heidelbergensis se fabricaban
siguiendo pautas bien establecidas, para llegar a formas estandarizadas,
como los bifaces o hachas de mano, los hendedores y los picos.
Esta tecnología recibe el nombre genérico de Modo técnico
2 (o simplemente Modo 2), y se caracteriza por la selección
cuidadosa de las materias primas, pre-determinación de los
objetos e incorporación de conceptos abstractos, como la simetría.
Originalmente, esta tecnología se denominó Achelense, epónimo
de la ciudad francesa de Saint Acheul, donde fue hallada por
primera vez.
En
la sierra de Atapuerca se han encontrado numerosas herramientas
fabricadas según esta tecnología en el yacimiento que ocupa
el complejo de cavidades formado por la Covacha de los Zarpazos,
Galería y la Boca Norte de Tres Simas, muy próximo a la cueva
de la Gran Dolina.
Las excavaciones en el yacimiento de la Sima de los
Huesos han proporcionado un registro de más de 4000 restos humanos de la
especie Homo heidelbergensis. Este conjunto excepcional representa más
del 90 por ciento de los fósiles de esta especie y ha permitido averiguar mucho
de lo que ahora sabemos sobre la evolución humana en Europa durante el
Pleistoceno medio.
El acceso a la Sima de los Huesos es muy complicado y la
excavación se realiza en condiciones de gran dificultad.
Se han realizado numerosas dataciones del yacimiento por
medio de los isótopos del uranio. Gracias a estas investigaciones ahora sabemos
que los homínidos de la Sima de los Huesos vivieron en la sierra de Atapuerca
hace aproximadamente 400 000 años.
La
colección de fósiles humanos de la Sima de los Huesos incluye
más de 500 dientes y varias docenas de restos más o menos
completos de mandíbula y maxilar. Este material se analiza
cada año con mucho detalle para realizar la identificación
de los individuos que poco a poco se van exhumando del yacimiento.
Hasta la campaña de 2003 se han identificado un mínimo de
28 individuos: un niño de unos 3 ó 4 años, catorce
adolescentes de entre 11 y 18 años y trece adultos de entre
19 y no más 40 años. Este mismo material permite una estimación
del sexo de algunos individuos, con todas las dificultades
que ello implica en una especie casi desconocida para la ciencia.
Por el momento, se puede concluir que los dos sexos están
representados en una proporción similar.
Todos los indicios llevan a una misma conclusión: los homínidos
hallados en la Sima de los Huesos fueron depositados en ese lugar recóndito de
la Cueva Mayor por otros miembros de su especie. La intencionalidad de ese
comportamiento se nos escapa, si bien la presencia junto a los cadáveres
de una
única herramienta de cuarcita roja, muy bien configurada y sin huellas de uso
nos lleva a plantear hipótesis muy atrevidas sobre un posible ritual en aquella
época tan remota de la historia de la humanidad.
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