Centro Virtual Cervantes

Actos culturalesNombres propios

Rafael Alberti

InicioEnviar comentarios



Rafael AlbertiDe la biografía de Alberti se desprende con bastante claridad la coyuntura personal en que diseñó este conjunto de poemas. En última instancia, José Manuel Caballero Bonald se inclina a creer «que todo lo que Sobre los ángeles tiene de inventario tormentoso de una crisis, de personal insurrección contra un amenazante entorno moral y material, no supone sino una huida desesperada en busca de otro más transitable horizonte humano» («Sobre los ángeles», Cuadernos Hispanoamericanos, n.º 485-486, nov.-dic. 1990, p. 298). Otro poeta, Luis Felipe Vivanco, coincide en interpretar esa escapada que parte de la desesperación: «Es, por lo tanto, un libro de lucha espiritual a la manera de los místicos, y su palabra activa radical tiene que hacerse también luchadora, para expresarla. Por otra parte, podemos considerarlo como un himno a la palabra poética en sí misma, en tanto que creadora de mundos irreales y aparte de la vida» (Introducción a la poesía española contemporánea, tomo I, Madrid, Guadarrama, 1974, p. 235). Pero va a ser Rafael Alberti quien más claramente sitúe la geografía íntima de sus poemas. Escritos, en parte, cuando se hallaba en Tudanca, su autor, un huésped de las nieblas, afiló en ellos un nuevo lenguaje, con el recuerdo de Bécquer en su acento y el jugueteo surreal en sus cadencias conceptuales.

A través de sus notas autobiográficas podemos entender qué alejado se sentía ya de poemarios como Marinero en tierra, La amante y El alba del alhelí. Lejos del mar de la infancia, lejos del sentimiento popular y gozoso, y cada vez más próximo a unos ángeles que esta vez no volaban en un retablo barroco, sino entre la broza del desconcierto, la decepción y la rabia: «Coincidiendo con el arrastrarme los ojos por los barrizales, los terrenos levantados, los paisajes de otoño de sumergidas hojas en los charcos, las humaredas de las neblinas, mi salud se resquebrajaba, y los insomnios y pesadillas me llevaban a amanecer a veces derribado en el suelo de la alcoba. De la mano de Maruja [Mallo] recorrí tantas veces aquellas galerías subterráneas, aquellas realidades antes no vistas que ella, de manera genial, comenzó a revelar en sus lienzos. “Los ángeles muertos”, ese poema de mi libro, podría ser una transcripción de algún cuadro suyo». (La arboleda perdida. Libros III y IV de memorias, Barcelona, Seix Barral, 1987, p. 29).

Insiste José Corredor-Matheos en que Sobre los ángeles corresponde a una cultura urbana. Sin embargo, al ahondar en la lectura, «descubrimos viejos mitos que siguen siendo nuevos. (...) El hecho es que Alberti, en este cierto surrealismo de Sobre los ángeles continúa de algún modo la tradición, aunque muchas cosas —temas, lenguaje— sean nuevas. En lo profundo hallamos símbolos que subyacen en todos los campos culturales y revelan a través de densas imágenes lo que no puede hacerse explícito de otro modo». (Rafael Alberti, Canto de siempre, Madrid, Espasa-Calpe, 1980, pp. 18-19).

 

Subir
| Obra |

| Portada del CVC |
| Obras de referencia | Actos culturales | Foros | Aula de lengua | Oteador |
| Rinconete | El trujamán |

| Enviar comentarios |

Centro Virtual Cervantes
© Instituto Cervantes (España), 2003-. Reservados todos los derechos.