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Acto I

«La Morte d'Arthur», de James Archer (ca. 1861)En las cercanías de la catedral de San Pablo en Londres, poco antes del amanecer Se oye el canto de los monjes dentro de la catedral:

Junto a uno de sus muros, una lujosa espada se encuentra clavada en un bloque de mármol. Merlín saluda el día de Navidad con la petición de que Arthur (Arturo) sea coronado Rey de Inglaterra antes de que acabe el día:

Nivian, una esclava sarracena que, junto a sus hermanas, seduce a los Gnomos para que Merlín les arrebate su oro, le ruega a éste que, en cuanto el rey sea coronado, cumpla su palabra y las libere. Merlín, sin embargo, se niega. Nivian gime.

Caballeros, nobles y damas salen en procesión de la iglesia. Al final, junto con el y el Arzobispo de Canterbury, monjes cantando:

Merlín aprovecha la reunión para animar a los congregados a elegir un nuevo rey. Un grupo de hombres proclama el rumor de la revelación por gracia divina del heredero al trono. El Arzobispo lee la inscripción de la espada «Excálibur».Quien consiga arrancarla de la roca en que se halla incrustada, será el nuevo rey:

Merlín y el pequeño Arturo. Ilustración de Gustavo Doré para «Los idilios del rey» de Tennyson (1868)El hada Morgana reclama para su hijo, de sangre real, la corona, pero la multitud prefiere que sea «Excálibur» la que dicte la sucesión. Primero prueba Gawain, a instancias de su padre, el rey Lot, pero fracasa en el intento. Después hace lo propio Mordred, hijo de Morgana, desoyendo sus advertencias en contra de la magia de Merlín. El Arzobispo manda buscar nuevos candidatos. Merlín ordena que se monte guardia con objeto de proteger la espada sagrada y se anuncia el torneo. Arthur, que pasea con Kay, confunde la espada «Excálibur» con la suya propia, que creía haber perdido, y la arranca de su emplazamiento sin esfuerzo.

Tras jurar Ector y Pellinore por los Sagrados Evangelios que fue Arthur quien logró extraer «Excálibur», Merlín revela a la multitud que Arthur es hijo de la reina Igraine, quien, al morir, le entregó el bebé. Él mismo dejó al recién nacido ante la puerta de Ector. Todos, con excepción de Morgana y sus seguidores, que se enfrentan violentamente a los demás, proclaman majestuosamente a Arthur como nuevo rey.


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Acto II

Salón del Trono del Castillo de Tintagil.

Castillo de Cadbury o Camelot. Plano del Estado MayorArthur y Merlín conversan sobre la guerra contra Morgana y sus vasallos, que acaba de concluir. Ante las preguntas del mago, Arthur le confiesa su amor por Guenevere, pero Merlín le advierte de los peligros de tal romance, lo que provoca el enfado del rey.

Los nobles vencedores entran en la sala para proclamar su victoria y llevan consigo a los vencidos: Morgana, Mordred y Pellinore. Arthur trata de averiguar por qué Morgana actuó tan despiadadamente contra su propio hermano. Ella implora perdón ante la ira de Merlín, de la multitud y del caballero Gawain, que vio morir a su padre de manos de Pellinore. Cuando Arthur proclama la paz otorga el perdón a los prisioneros, que se arrodillan ante su rey. Todos ensalzan la bondad del monarca, aunque Morgana y Mordred traman ya su venganza:

«Reina Ginebra», de William Morris (1858)Morgana vaticina la proclamación de Guenevere como reina consorte, lo que acabará por provocar la destrucción de la corona por medio de un conjuro de la propia Morgana, aunque, sin embargo, antes habrá de deshacerse de Merlín, quien protege a Arthur con su magia. A continuación entra Nivian, que ruega a Morgana que le ayude a conseguir su libertad. Morgana declara que la única manera de vencer a Merlín es a través del engaño, al tiempo que le informa del poder de la varita que porta Merlín y de la fragilidad de la roca que cubre la entrada de la gruta de los Gnomos. Merlín ha de quedar prisionero en dicha caverna, engañado por las artes de Nivian y por su codicia. Nivian acude al encuentro de Merlín.


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Acto III

En el bosque, en plena floración de la primavera, se oye la canción de mayo. Arthur, que dormía al pie de un haya, recuerda a Guenevere. Merlín conversa con Arthur, quien le encarga que realice oficialmente la petición de la mano de Guenevere. Merlín planea cómo conseguir que Arthur se olvide de su amada, pues la consumación de este amor destruiría su reino.

Antes ha de conseguir más oro de los Gnomos y con este propósito llama a Nivian, que danza junto a sus compañeras.

Merlin y Nivian. Detalle de una ilustración de Gustavo Doré para «Los idilios del rey» de Tennyson (1868)Los Gnomos salen de su caverna persiguiendo a las doncellas y se pierden con ellas en el bosque, desde donde se oye la risa placentera del amor. Un interludio orquestal describe la puesta de sol mientras una ligera niebla cubre a Merlín y a Nivian. Al final del coro de las doncellas, que desde la espesura del bosque cantan la magia de su amor, la escena se ilumina con la fuerza de la luna llena. Nivian baila para Merlín mientras Morgana merodea entre los árboles y, encandilándolo, solicita un deseo: que le permita coger la varita que sostiene en sus manos.

Merlín se la da, sabedor de que así pierde todo su poder. Nivian desaparece en el bosque, mientras Merlín, a solas, proclama que pronto Nivian recibirá la libertad. Pero para ello ha de saquear de inmediato el tesoro de los Gnomos. Antes de entrar en la gruta, Merlín se ríe de la posibilidad de que Nivian averiguase que tiene en sus manos la única llave con la que podría soldar la entrada a la cueva de los Gnomos y se encamina riendo hacia su interior. Nivian se acerca de nuevo, ahora con la varita en la mano, proclamando e invocando al espíritu de la libertad. Nivian golpea la roca con su arma mágica, que sirve para bloquear la entrada de la gruta, mientras los Gnomos, advertidos por el estruendo, corren desordenadamente por encima de la misma. Nivian arroja la varita y se aferra horrorizada a Morgana, cantando desesperadamente a la libertad recién conseguida y desapareciendo en el bosque. Morgana, bañada totalmente por la luz de la luna, realiza un conjuro: «Que así sea, Princesa de los Infiernos»:

(Citas extraídas del libreto de Francis Burdett Money-Coutts.
Traducción de Liliana Pastora)

 
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