Centro Virtual Cervantes

Actos culturales

El Camino de Santiago

InicioEnviar comentarios

barra_separacion_hor.jpg (1801 bytes)

Iglesia de
San Salvador


a la Iglesia de Santiago

Durante la segunda mitad del siglo
XIII, el crecimiento demográfico de Sangüesa obligó a sus habitantes a superar los límites impuestos por la antigua cerca existente. En la zona meridional de la villa se crea entonces el denominado barrio de La Población, para cuyo servicio se levantará un nuevo templo bajo la advocación de San Salvador. Según consta en los documentos, la iglesia estaba ya en obras en 1292.

pulse aquí para ampliar la imagen

pulse aquí para ampliar la imagen

Siguiendo un esquema planimétrico presente en otros edificios navarros del momento como Santa María de Olite, Santa María del Pópolo, en San Martín de Unx o San Salvador de Gallipienzo, se trata de un templo realizado en sillería, de cabecera poligonal cubierta por bóveda de paños, y nave única dividida en seis tramos, con bóvedas de crucería en las que destacan los motivos figurados de sus claves centrales. Grandes vanos alancetados, calados en el muro sur, proporcionan iluminación al interior. En el muro frontero, el norte, se abrieron en el siglo XVII dos capillas dedicadas a la Conversión de San Pablo y a San Sebastián, respectivamente. Hacia los pies, ocupando dos tramos de la nave, se construyó en el siglo XVI un coro en alto sobre arco escarzano de gran luz, sostenido en su punto central por columna acanalada que parte de una pila de agua bendita. Destacan en él el remate del friso, con relieves de angelotes y guirnaldas de inspiración plateresca, los medallones con los bustos de San Pedro y San Pablo, alojados en las enjutas, y el complicado entrecruzamiento en forma de estrella de los nervios de la bóveda del sotocoro.

El acceso se realiza por el hastial occidental. Cobijada por amplio pórtico añadido en el XVI, la portada remite a esquemas estilísticos e iconográficos de fines del siglo XIII y principios del XIV. Bajo rosetón de tracería gótica, seis arquivoltas en arco apuntado, apeadas sobre otras tantas columnillas rematadas por faja corrida de capiteles con motivos vegetales, sirven de marco a tímpano y dintel. Sus imágenes representan el tema del Juicio Final. En los extremos de las jambas, aún se conserva un decorativo friso de arquillos trilobulados, distribuidos en dos pisos, presentes también en otros edificios góticos del entorno.

Preside el tímpano un Cristo-Juez sedente, con los brazos levantados y las palmas vueltas hacia el espectador, mostrando las llagas de la Pasión. Queda flanqueado por otras cuatro figuras, dos a cada lado. Las dos más próximas son otros tantos ángeles portando los instrumentos del martirio, los denominados arma Christi: la cruz y la corona de espinas uno, la lanza y lo que parece ser un haz de clavos el otro. La pareja restante, ocupando los extremos y arrodillados para adaptarse al marco arquitectónico que los alberga, son la Virgen y San Juan en su papel de intercesores de la Humanidad. Bajo ellos, los relieves del dintel comienzan con la Resurrección de los Muertos, en el que los hombres, saliendo de sus tumbas, se ordenan en un cortejo de implorantes en el que no faltan reyes, obispos y monjes, que miran suplicantes con las manos enlazadas al Juez sentado sobre ellos. Cierra la secuencia el castigo de los impíos, arrojados por demonios a una caldera llameante que surge de la boca de un feroz Leviatán. En las arquivoltas, tres ángeles —aunque seguramente debieron ser cuatro— tocan sus trompas convocando al Juicio.


pulse aquí para ampliar la imagen

pulse aquí para ampliar la imagen
pulse aquí para ampliar la imagen pulse aquí para ampliar la imagen pulse aquí para ampliar la imagen

Del mobiliario existente en el interior del templo, cabe reseñar el retablo mayor, de estilo romanista, contratado en 1608 a los escultores Juan de Berroeta y Juan de Alli, junto con el ensamblador Juan de Echenagusía. Más antiguo aún, conserva también el tríptico del siglo XV dedicado a San Antonio Abad entre los santos Cosme y Damián, con las representaciones del Ecce-Homo entre santos y Padres de la Iglesia en el banco. Procedente de la ermita de Nuestra Señora del Camino, fue trasladado hasta aquí en 1920.

 

Arriba
| Población | Inicio de la etapa |

| Portada del CVC |
| Obras de referencia | Actos culturales | Foros | Aula de lengua | Oteador |
| Rinconete | El trujamán |

| Enviar comentarios |

Centro Virtual Cervantes
© Instituto Cervantes (España), 1999-. Reservados todos los derechos.