| Los Sanfermines | ![]() |
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Millares de mozos, ataviados con ropa blanca, pañuelo rojo y periódico en mano, todas las mañanas, a las ocho en punto, tras haberse encomendado al santo patrón, San Fermín, que se encuentra en su capilla de la iglesia de San Lorenzo, se echan delante de los peligrosos morlacos, provistos de sus mortales astas, por la conocida calle de La Estafeta hasta llegar a la plaza de toros. El riau-riau (procesión de las autoridades del municipio que van desde el ayuntamiento a la iglesia de San Lorenzo), la comparsa de gigantes y cabezudos, baile, peñas y charangas, verbenas, corridas de toros, fuegos artificiales, buen vino y mejor comida, entonan este encuentro de alegría desbordante, que llega a su final el día catorce por la noche, cuando al canto del «Pobre de mí», se espera la llegada de las fiestas del año próximo, porque «ya falta menos». |
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