Lengua / Tópica
Por Jairo J. García Sánchez
Las Islas Baleares, como enclave importante del Mediterráneo que son y como escala previa en el salto a la Península Ibérica, muestran en su toponimia, al menos en la de sus localidades más relevantes, vestigios claros de las civilizaciones antiguas que se establecieron en ellas, sobre todo fenicios o púnicos y romanos.
El nombre mismo de Baleares (cat. Balears) es muy antiguo, pues sólo se sabe que procede de la palabra homónima latina, Baleares (insulae), que a su vez debe de remitir a una anterior, de lengua desconocida.
La presencia fenicio-púnica en las Baleares fue notable. Los fenicios eran un pueblo navegante y comerciante que llegó a fundar numerosas colonias en la costa mediterránea occidental siglos antes de la llegada de los romanos. Los púnicos o cartagineses procedían de la colonia fenicia de Cartago y durante el siglo iii a. C. se apoderaron de la parte meridional de la Península Ibérica y del territorio balear. Prueba de todo ello es un topónimo como Ibiza (cat. Eivissa), cuyo valor original isla de los pinos pronto se ocultó en su adaptación al latín como Ebusus. Luego, pasó al árabe como yabisa la (isla) seca, y de ahí procede directamente la forma actual. Esa visión de una Ibiza llena de pinos se repetía en el nombre con el que se conocían las islas de Ibiza y Formentera en un principio: Islas Pitiusas, topónimo derivado del nombre griego πιτυς pino; es decir, eran islas abundantes en pinos.
También fenicio-púnico se presume el nombre del importante puerto menorquín de Mahón (cat. Maó), cuyo nombre antiguo era Portus Magonis puerto de Magón y que puede hacer referencia al general cartaginés, hermano de Aníbal, que conquistó Menorca. ¿Quién le iba a decir a este general, Magón, que su nombre, inmortalizado por la ciudad, iba a terminar denominando una salsa, la mahonesa...? Caprichos de la historia... y de la onomástica.
Tras los cartagineses, llegaron los romanos, que salieron victoriosos de las famosas Guerras Púnicas, y éstos van a dejar más clara huella en la toponimia de las Baleares por su mayor dominio e influencia; esto, no obstante, lo comprobaremos ya en una próxima ocasión.